Copasa

923 192 317
copasa@copasa.org

 
July 26, 2018

Asaja exige que los productores de Castilla y León se beneficien de la tendencia alcista del precio del cereal

Las perspectivas internacionales de producción han mermado y los mercados se preparan para una reducción en las reservas
Las perspectivas internacionales de producción han mermado y los mercados se preparan para una reducción en las reservas

Con la cosecha generalizada, Asaja exige que los agricultores de Castilla y León se beneficien de la tendencia alcista de los precios del cereal, tal como marcan los mercados internacionales. En Francia, referente máximo en producción y exportación de cereal en la UE, país en el que se estima una reducción de alrededor del 7% de la cosecha, en el último mes y medio los precios han subido alrededor de un 18%. De hecho, en los mercados de futuro galos se apunta que para septiembre se pagará el trigo por encima de 190 euros por tonelada. En general, las perspectivas internacionales de producción de cereal han mermado y los mercados se están preparando para una reducción en las reservas.

Sin embargo y contra toda lógica, en España y en Castilla y León se está propagando por parte de los almacenistas un pesimismo infundado en torno a los precios. “Nos quieren convencer de que las cotizaciones se determinarán por las previsiones de cosecha de aquí, como en los viejos tiempos. Pero ahora son los mercados internacionales los que marcan los precios, como bien comprobamos el año pasado, cuando una cosecha catastrófica no impidió que se pagara bajo el cereal”, denuncia Asaja.

La OPA califica de “movimientos interesados” los promovidos desde los intermediarios para tirar a la baja los precios. “El objetivo no es otro que aprovisionarse de todas las toneladas posibles a bajo precio y, una vez obren en su poder, permitir que suban los precios y se ajusten a los valores reales, los internacionales, quedándose los almacenistas con todo el beneficio”, señala.

Asaja critica que los intermediarios estén tratando de aprovecharse de un sector agrario muy debilitado tras la sequía de 2017, y que ha tenido que afrontar los insumos de la campaña actual con muchas dificultades, por lo que necesita vender para recuperarse económicamente. “Es ruin poner a los agricultores entre la espada y la pared, ofreciéndoles precios indignos que apenas les permitirán subsanar las deudas pasadas, con lo que tendrían que afrontar la siguiente campaña de nuevo con muchas dificultades”, lamenta la organización agraria.