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August 11, 2019

El fraude y la sequía amargan la campaña a los apicultores

Desde la Unión de Campesinos de Castilla y León hablan de las irregularidades de no profesionales que colocan colmenas que luego no se declaran
Desde la Unión de Campesinos de Castilla y León hablan de las irregularidades de no profesionales que colocan colmenas que luego no se declaran

Los apicultores se están jugando los ahorros más que nunca. La sequía de este año ha dado al traste con algunas variedades de miel en esta temporada, tales como las mieles de primavera que no han ofrecido los datos que deseaban, las mieles negras, la lavanda que ha resultado muy perjudicada por las heladas o  el girasol que, aunque presenta algo más de esperanza, ya ha provocado “el despiste de las abejas”. Lo dice la Unión de Campesinos de Castilla y León que ha alertado hoy sobre los riesgos del futuro del sector.

El responsable del sector apícola de la organización agraria ha anunciado que han pedido una reunión a la Consejería de Agricultura y Ganadería para explicar en qué situación se encuentran las 400.000 colmenas profesionales que se computan, según datos de 2017, en la comunidad: “No nos tienen en cuenta, esperemos que con el nuevo gobierno y con los problemas que se pueden generar, hasta que haya un muerto, no se nos va a tener en cuenta” lamenta Juan Carlos Pérez.

Pérdidas... y enfermedades

Denuncian no solo las pérdidas a nivel económico que ocasionarán a los apicultores -muchos de ellos ganaderos-por esta falta de lluvias sino también otros elementos que ya se sitúan incluso al margen de la ley. Es más han hecho público el fraude que a su juicio existe en el sector por la colocación de colmenas por algunas asociaciones o personas que después no tributan en las mismas condiciones que los productores profesionales: “Muchas de las colmenas no tienen guía, otras no cumplen con la ley de protección ambiental o la distancia entre colmenas y muchas de ellas incluso no cuentan con el permiso del Ayuntamiento pertinente” asegura.

Por ello han pedido que se endurezcan las sanciones para aquellos que vulneren la ley, que haya más control en las explotaciones no profesionales que solo en Castilla y León rondan las 5.900 frente a las 597 profesionales y que se cree un mapa apícola donde se puedan medir las necesidades y las cargas que hay en cada lugar y momento. 

Pero hay más. Las explotaciones no profesionales que, según la UCCL, no solo no cumple con la distancia entre colmenas sino que además tampoco cuenta con la regulación y control de administraciones adecuado para los enjambres que cada verano llegan fundamentalmente del Mediterráneo hasta la comunidad en la época estival. Eso conlleva, según añadía Pérez la falta de control sobre enfermedades como la varroasis que termina incidiendo en las abejas sanas de las explotaciones profesionales y que están más cercanas de lo debido: “Hasta ahora la administración no se había tomado en serio al sector, cada vez tiene más peso. La norma está, que se haga cumplir pero sin dejarla al libre albedrío” apostilla Valentín García Fraile de UCCL Valladolid.

Todo para evitar el repunte en abandonos por parte de agricultores y ganaderos en esta actividad que, tal y como aduce la organización agraria, ya se han producido y que, en definitiva “no solo se trate de llevar ADSL a los pueblos sino que las actividades que se desarrollan en el medio rural sean rentables”.